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Resplandores

Se va el sol

Desde mi balcón llega a verse la iglesia de Lourdes, cuya torre se recorta en el horizonte inconfundible, pequeña en la distancia.

El sol caía una vez más, esta vez en una paleta de tonos lilas. De momento quedó cubierto por una capa de nubes, a las cuales festoneó de naranja antes de ocultarse definitivamente tras un edificio del horizonte.

No me canso de ver el atardecer!!

Colores

Un techo en naranja y rojo

Atardecer rojo, naranja, lila. Ni una pizca de celeste. Y un sol esquivo que no logré ver en ningún momento, pero que tiñó todo de estos colores magníficos!!

El sol en la ciudad

El sol sobre la ciudad

Hasta mañana mundo

Caía el sol, y yo tomando mate en el balcón. El momento fue digno de verse, la bola roja metiéndose entre árboles y casas. Un nuevo día llegaba a su fin. Un nuevo atardecer, hasta mañana, que amanezca otra vez.

Caleidoscopio

Tarde naranja

Tarde naranja

Lo fantástico de cada atardecer es que las nubes tienen cada día una forma y un color distinto. Nunca tendrás dos cielos iguales, es como un caleidoscopio natural, donde con cada giro terrestre los factores se acomodan de tal manera que dan un espectáculo único, irrepetible.

Arder

En rojo

Aunque aquí aparezca naranja, el cielo estaba al rojo vivo.

Hay noticias que te dejan al rojo vivo. La locura, la sinrazón, los malos recuerdos… todo vuelve en un coctel explosivo.

Prefiero el cielo rojo vivo y la paz de mi balcón que me separa del mundo.

Por la mañana

Cumulus castellanus

Me levanté por la mañana y me asomé por la ventana para ver cómo estaba el día, y me encontré con este hermoso ejemplar de cúmulus castellanus (porque parece un castillo con sus torres); así que salté de la cama a buscar la cámara y luego, obvio, me volví a acostar!!

Algodones

Cielo matinal

Amanece otro día de sopor, tras la lluvia, el cielo aún es gris, como de algodones. Pero el verano implacable trae de vuelta el calor.

Luego en el invierno lo extraño; la ropa ligera, con la que me veo más bonita, las noches tibias para comer afuera, en la terraza, en algún balcón. Y el placer de mojarse con la lluvia…

Pase lo que pase, es mi época preferida del año.

El alivio necesario

Frescura en gris

Por fin llegó la lluvia, la tormenta, el agua como cortina cayendo sobre una ciudad en llamas. Previo a la tormenta, me asombraron las sucesivas cortinas grises.

Abro la ventana para que el viento fresco y con olor a la tierra húmeda entre por todos los rincones. Disfruto del frescor, y me asomo, ¿es hielo? no, son las gotas subiendo, elevadas por las ráfagas de viento.

Fuego

Nubes encendidas

Cuánto calor el día de hoy!! Un fuego la casa, un fuego cada rincón. Y yo en fuego, con fiebre, sin lograr que me baje con tanto sopor!!

Finalmente, un cielo de fuego, acorde con el día que se va. Un cielo de fuego, maravilloso, encendiendo el borde de las nubes como un festón naranja.

Amo los atardeceres de mi balcón! (no sé si se nota)