Archivos

Tic tac

Tic Tac

Con la hora señalada

Ahora tengo reloj para llegar a tiempo, para planificarme mejor los horarios. Un regalo que hacía tic tac dentro de la caja, y que pese a eso no temí abrir. Me hacía falta un lindo reloj, ahora lo tengo y estoy feliz. La casa crece día a día con el amor y el cariño de mis amigos.

Buscando verde

Mediodía en el parque

Mediodía en el parque

De tanto en tanto pasa que viviendo entre tanto cemento, con una vida tan sedentaria, necesito salir al verde, caminar y reencontrarme con la naturaleza. Aprovechando la tarde de sol, allá nos fuimos, con el mate, dispuestos a caminar y comer una hamburguesa bajo los árboles.

Oteando el horizonte

Subido al pedestal

Desde su pedestal, Colón vigila el puerto.

A sus espaldas, la Casa Rosada que veníamos de visitar. La casa, linda, digna de ser visitada. La visita, pobre… esperaba más datos, más explicaciones…

Día 280 – Arte en la ciudad

Murales

Recuerdo algo de mi viaje a Bolivia: los murales callejeros. Me impactaron mucho, y me impactó como la gente los respetaba. Me gusta cuando las paredes de la ciudad, esos paredones vacíos, mudos, tienen algo más que consignas políticas o el nombre de nuestros próximos candidatos. Cuando se llenan de símbolos, de creaciones, de colores, y recrean la vista de quien pasa por allí!

Día 160 – Festejar en el obelisco

Obelisco, hasta la próxima

Fui y vine dos veces por semana durante un mes. A las corridas, en ratos libres, con los minutos contados. Y siempre lo veía, esbelto y próximo desde la salida del subte, lejano desde la Plaza de Mayo, rodeado de hinchas de Peñarol de visita…

Hoy le saqué la foto, no sé cuándo lo vuelva a ver, porque me salieron los ansiados papeles. Espero que sea en circunstancias menos estresantes, porque la verdad que hoy salí tan eufórica que dije: “esto da para festejarlo en el Obelisco”.

 

Día 132 – Trámites

Panorámica desde lo alto

Día de trámites. Episodio 2. La cosa va tomando color. Aún así, me debo otro viajecito la semana que viene.

Un dato curioso: en el barrio el sol era espléndido. Me metí en el subte y salí en la niebla del centro que cubría las cúpulas y torres de los edificios. Gracias a Dios, subte de por medio, de regreso en el barrio volví a disfrutar del sol toda la tarde entrando por la ventana.

Día 130 – Por la ciudad

Grandes Avenidas

Día de trámites, episodio 1.

Al menos me tocó lindo día para caminar, para recorrer la diagonal Norte mirando para arriba admirando las cúpulas, y darme una vueltecita por la Plaza de Mayo.

El jueves continuaré con el periplo, Dios quiera que sea corto!

Día 121 – Estación

En el andén

Ya es sabido que me gusta el subte A, así destartalado como es.

Tiene cosas muy curiosas, fruto de su historia. Los mosaicos son en cada estación de un color distinto: hubo un tiempo en que mucha gente que lo tomaba no sabía leer, así que identificaban las estaciones por el color de sus mosaicos.

La foto… ¿de qué estación es?