Día 77 – Serenidad

Descubriendo el mar

Descubriendo el mar

Me fui a descansar la cabeza y lo conseguí. Lo necesitaba. Nada como el sol, la arena, caminar por la playa con el pantalón arremangado, el agua a los tobillos, las zapatillas colgando de la mochila… Nada como la calma de los atardeceres, el arrullo de las olas, el viento en la cara…

Y es en esos momentos en que uno no quiere regresar…

(*) Esta también la saqué con la cámara… por ende… también hice trampa!!

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