Día 232 – En busca de la paz

El Rosedal de Palermo

El Rosedal de Palermo

Mi padre dice que hay pocas cosas que transmiten tanta paz como la proximidad del agua. Y tiene razón.

Hoy el sol acariciaba tibiamente, y nos fuimos con Damián a dar la vuelta al Rosedal. Es uno de mis sitios preferidos de la ciudad, por su belleza y la distención que provocan los árboles meciendo sus ramas sobre el lago y el ir y venir animado de los botes.

Hoy estábamos inusualmente callados. Sería la música que tocaba un pequeño conjunto de cámara enfrente, o el divagar de los pensamientos, en mi caso, dando rienda a mi imaginación, a los sueños e ilusiones de un futuro próximo, incierto como todo porvenir, al que espero con alegría pero que a la vez me atormenta…

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