Día 33 – Sin palabras

Desprendimiento

El Glaciar Perito Moreno es imponente. Podría pasar horas mirando el frente, las grietas, los agujeros, las agujas de hielo. Te deja mudo.

El glaciar cruje todo el tiempo. De vez en cuando, con un estruendo, cae un pedazo que vemos pequeño, casi una arena. Pero los estallidos son monumentales.

Cada tanto cae un bloque… el crujido es mayúsculo y el bloque parece deslizarse suavemente hasta el agua, donde se produce el estruendo, la salpicadura, y el rugir del lago que no se aplaca por varios minutos.

Las horas pasan contemplando esa maravilla sin que uno las note, ni que note el viento, o el frío, o la lluvia, o el hambre. Y el nudo en el pecho cuando hay que darle la espalda al volver es único…

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