Día 163 – Calma

Tarde de domingo

El sol brillaba tibio, pequeñas nubes de algodón rosado, una luna casi llena en el horizonte.

El río calmo, lleno de veleros.

El ir y venir de los chicos en patines, en bicicleta. Unos juegan a la pelota, otros con el frisbee.

Los pescadores de siempre, la radio con el partido de la fecha.

Los aviones que bajan al aeroparque pese a las cenizas del volcán que tiñen de gris el horizonte. Padres e hijos remontan barriletes.

Nosotros, y tantos otros, tomamos mate y deseamos que el sol no se vaya. Que la calma de la tarde dominguera no nos abandone, que no comience la semana!!

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