El monumento a la intolerancia

Símbolos de la intolerancia

Símbolos de otro tiempo

Uno de los elementos que me resultaron más llamativos en la visita a la quinta de San Vicente (donde Perón y Evita pasaban sus días de descanso) fueron las enormes estatuas descabezadas.

De pie en medio del parque se ven tres figuras humanas de gran tamaño, a dos de las cuales les falta la cabeza. Se trata de esculturas en mármol de Carrara, encargadas especialmente a Italia, que iban a formar parte del monumento al trabajador. Una de ellas representa a Perón abrazando a un trabajador descamisado, único que aún conserva su cabeza. La otra era Evita, con la Constitución de 1949 entre sus manos.

En 1955, tras el golpe militar que derrocó al peronismo, los antiperonistas se tomaron revancha y saquearon la quinta y otras propiedades de Perón. En ese momento, las estatuas fueron encontradas, descabezadas y arrojadas al Riachuelo, donde fueron recuperadas tiempo después.

Hoy están de pie en el parque, símbolo y recuerdo de un tiempo de intolerancia que debemos procurar no volver a repetir.

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