Somos imagen para los otros

Reflejo de mí

Reflejo de mí

Estoy haciendo un curso sobre imágenes y educación, y nos pidieron que nos presentáramos a través de una imagen de nuestra autoría. Yo compuse esta fotografía, pensando en algunos aspectos de mi vida, que después tuve que explicar en un foro. Copio aquí lo que compartí en aquel lado:

Les cuento un poco la historia detrás de la imagen, porque poniéndome a pensar y a la luz de lo que leímos, se trata de una imagen con un valor connotativo importante. Mi idea fue elegir elementos que me representaran, y de tantos otros que se me ocurrían, elegí tres: el mapa, la torre Eiffel y los libros. ¿Por qué?

Creo que mi vida está atravesada por una profunda curiosidad, sobre todo con tintes sociales. Aprendí a leer antes de cumplir 4 años y desde entonces los libros son mis grandes aliados, por ello son el telón de fondo de mi fotografía, como si fueran (son) un poco el telón de fondo de mi vida. Además, tengo una profunda curiosidad social por las diferentes culturas, por qué el mundo está como está, y por tratar de aportar para que la vida de los demás mejore. De ahí el mapa, que implica mucho más que mi profesión, profesora de Geografía, que es mi vocación y una fuente importante de alegría personal. Elegí poner América en primer plano porque es nuestro continente, y en primerísimo plano nuestra ciudad, Buenos Aires. Creo que ambos son también rasgos profundos de mi identidad.

Por último, apuntada por la diagonal de las costas americanas, la torre Eiffel; para mí es un símbolo muy fuerte con una historia que merece ser contada. En un momento crítico en mi vida, harta de la rutina, mi cabeza hizo un crack y decidí hacer algo fuera de lo común para lo que era mi vida; pensé entonces en estudiar alemán, pero por cosas del destino terminé estudiando francés. Dicen que cada lengua es una nueva forma de pensar la realidad; tal vez fue eso o mi nueva disposición innovadora ante la vida; lo cierto es que el francés fue el primero de un montón de cambios trascendentes para mí. Hoy hablo fluídamente, he tenido la gracia de ir a Francia a practicar, y puedo decir que estoy mucho más conforme con lo que soy que cuando aprendí a decir “bonjour”.

Para construir la imagen, simplemente pensé la composición, la “visualicé” en mi mente, y luego la fui construyendo con los objetos que tenía. Lo último que agregué fue el fondo de libros; necesitaba una textura de fondo y se me ocurrió que los libros serían una buena representación de mí. Considero que con la Torre usé el recurso de la hipérbole, ya que la ubiqué en el lugar geográfico donde se encuentra, pero por su tamaño se acentúa su significado.

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