Cae el sol en el Pacífico

Nuestro atardecer

Nuestro atardecer

Nos debíamos un atardecer en el Pacífico, y me lo diste, en El Quisco, luego de comer mariscos, de visitar la casa de Isla Negra que tenía un excéntrico Neruda. Y se puso el sol ante nuestros ojos, poniendo fin a un hermoso día juntos.

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