Milagritos

Papas y papines

Papas y papines

No siempre conseguimos lo que queremos, pero estoy convencida de que Dios nos da aquello que necesitamos.

Yo planté rosas en una papa, como decía en internet (definitivamente no crean mucho en esas cosas), y el jardinero se rió de mi ingenuidad cuando fui a comprar las macetas para transplantar las papas.

Ver el ramillete de tubérculos creciendo en una simple botella cortada me llenó de emoción. 

Tal vez los mejores procesos son los que ocurren allí, en el interior de la tierra, en la oscuridad de lo que nadie ve. Tal vez son los procesos que más nos nutren, nos fortalecen y nos permiten crecer. 

Ya llegará el tiempo de las rosas. Por ahora, a disfrutar del milagro de las papas.

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